Ensayo y error
- 8 ago 2016
- 2 Min. de lectura

Hola! Cómo están?
Después de unos días de vacaciones maravillosos, quería comenzar la semana con un post algo personal, contándoles mi experiencia con el cheesecake que ven la foto. Quiero demostrarles que este mundo de la repostería es hermoso pero que no es perfecto, lo cual no tiene nada de malo, como todo en la vida es aprender de las experiencias.
Con frecuencia recibo mensajes, comentarios de personas que me preguntan cómo aprendí, dónde estudié, cómo me inspiro etc, etc.. y les cuento, esta humilde servidora que está aquí detrás de la computadora escribiendo para ustedes aprendió viendo a su mamá cocinar, aprendió arriesgándose y quemando un montón de tartas, galletas y demás... es decir de ensayo y error, de leer recetas por internet, de ver videos, de leer y releer libros de repostería. Siempre con el sueño de algún día poder especializarme y estudiar pastelería.
Creo que a todos nos ha pasado alguna vez que las cosas no salen como lo teníamos pensado, y de eso va este post, los que me siguen por mi Instagram personal @ferita89 saben que la semana pasada tuvimos la oportunidad mi marido y yo de ir al "Espai Xocolata Simón Coll" y debo decirles que si yo amaba el chocolate ahora lo amo aún más, fue una experiencia increíble, uno de los chocolates que probamos ese día fue un bombón de chocolate de leche y praliné de avellana lo que me inspiró para hacer un cheesecake diferente. Y como casi todas mis ideas vienen así de golpe no me quedó más remedio que ponerme manos a la obra y experimentar.
Tenía en la cabeza que quería hacer un cheesecake super cremoso, con chocolate blanco y que encima llevara una deliciosa salsa de caramelo salado y crocantes de maní. Al menos esa era mi intención, el resultado fué un cheesecake que se me pasó un poco de horno y no quedó tan cremoso y casi no se le sentía el sabor de chocolate blanco.
¿Qué pasó?
Como buen experimento lo más probable es que no salga a la primera, creo que fallaron varias cosas, primero el tiempo de horneado debió haber sido diferente, como sabemos el chocolate blanco es manteca de cacao y azúcar y se comporta diferente al chocolate negro o a el chocolate con leche, si alguna vez han derretido chocolate blanco sabrán a lo que me refiero. Así que eso por una parte, por otra parte fallaron las proporciones de los ingredientes, ya trabajaré en ello y por último considero que es un cheesecake que debe hacerse en baño de maría (ojo no todos los cheesecake lo ameritan pero creo que esté si para conservar la humedad). La foto tampoco es de mis mejores fotos, no tenía buena luz pero yo insistí en tomar la foto de todos modos. Muy terca yo! En cuanto al topping todo perfecto, es una salsa que nunca me falla y que yo amo con locura.
¿Estaba rico?
Sí, estaba rico... y todavía nos lo estamos comiendo nada se desperdicia en esta casa.
¿Moraleja?
Que nuestros fallos no nos quiten nunca los ojos de la meta, de toda experiencia se puede sacar algo bueno y aprender, somos humanos, no somos perfectos.
Sigamos practicando,
Un beso!
















































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